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Creperia Marinas

Crepería a orillas de la Laguna, con una vista indescriptible del atardecer

Hay un muelle antiguo de madera que entra en la Lagoa de Guaraíras, en Tibau do Sul, justo enfrente del Hotel Marinas. Sobre esas tablas funciona la Creperia Marinas: mesas sobre el agua, música en vivo y una carta de crepes dulces y salados que sale mientras el sol baja del otro lado de la laguna. Abre todos los días a las 13:00, y la tarde entera está armada alrededor de esa luz.

Reservá por WhatsApp tu mesa para la caída del sol

Creperia Marinas en datos

TipoCrepería
ZonaOrilla de la Lagoa de Guaraíras, Tibau do Sul
DirecciónGov. Aluízio Alves 334, Tibau do Sul (RN), 59178-000
HorarioTodos los días. Domingo a jueves 13:00–20:00 · viernes y sábado 13:00–21:00
MesasMuelle antiguo de madera, sobre el agua
ReservasSí, acepta
ServicioComer en el local · para llevar
MúsicaEn vivo
En la cartaCrepes salados y dulces · petiscos · ensaladas · caldos · helados · carta de vinos
OpcionesVegetarianas y veganas, con masa vegana propia
WifiSí
PagosAcepta tarjeta
Contacto+55 84 99977-4255
Instagram@creperiamarinas

Qué se come

La carta lo dice de entrada: dos listas largas de crepes, una salada y una dulce, con petiscos, ensaladas de plato principal, caldos y helados alrededor. Se come con servicio de mozos y la cocina trabaja de corrido desde que abre.

Crepes salados

El camarón manda en esta parte de la carta y aparece de siete maneras: al curry, especial, al catupiry, en strogonoff, especial con catupiry, en el Oriente —camarón al coco con queijo coalho, ananá, albahaca y curry— y en el Camarão terê, maçaricado y terminado con teriyaki. El que lleva el nombre de la hora es el Pôr do Sol, receta de la casa: camarón, panceta, queijo coalho, catupiry, coco quemado rallado, albahaca y reducción de balsámico.

La otra mitad viene de tierra adentro, con nombres del Nordeste: el Pé de serra, con carne de sol y catupiry; el Sertanejo, con carne de charque deshilachada y queijo coalho; la Nordestina, que suma banana a la carne de sol. Al lado están los clásicos —misto, cordon bleu, carbonara, italiano, cuatro quesos, marguerita, bolonhesa, atún— y toda la fila de pollo. Para la mesa sin carne hay tres salidas firmes: el Malembá, que lleva el nombre de la travesía que cruza la laguna, con mussarela de búfala, rúcula y tomates secos; el Danana, de espinaca y gorgonzola; y el Vegano, con masa vegana propia rellena de verduras, garbanzo y castaña triturada.

Crepes dulces

La lista dulce es más larga todavía y se reparte en dos mundos. Por un lado la confitería: avellana con castaña, chocolate amargo, dulce de leche, manzana acaramelada y Frutas con helado, con ananá, banana y mango flambeados. Por el otro, el costado regional, que es donde la carta se pone local: la Zona da mata es queijo coalho con miel de ingenio; la Cartola, el postre pernambucano, va con queso, banana, azúcar y canela; Romeu e Julieta cruza crema de guayaba con queijo coalho; Da terra lleva banana da terra al leche de coco con caramelo salado; y la Prainha, banana, chocolate, pasas y ron.

Petiscos, ensaladas y caldos

Para empezar hay espetinhos de camarón y de coalho con miel de ingenio, camarón al ajillo o salteado a la manteca, pulpo a la vinagreta, burrata al pesto y queso brie con mermelada de ají. De caldos, camarón, pescado y sururu, el mejillón de los manglares de la región. Las ensaladas son plato principal, sobre mix de hojas con castaña y parmesano, y se piden con atún, pollo, camarón o salmón; la vegana va con garbanzo. De helados, mini sundae y açaí con banana y granola.

Para tomar

La barra es larga para una crepería. Los drinks de autor arrancan con el Guaraíras, que lleva el nombre de la laguna: vodka con mora, frambuesa, frutilla y capim-santo. Al lado está el Pôr do Sol, con vodka, mandarina, cointreau, jengibre y albahaca. Después viene la lista larga: caipirinha, caipifruta, mojito, aperol spritz, limoncello spritz, gin tónica con especias, moscow mule, negroni, clericot y margarita.

Para la mesa que no toma alcohol hay tres spritz sin alcohol, jugos naturales por vaso o por jarra, té helado de hibisco, agua de coco servida en el propio coco y café expresso. La carta de vinos es propia: espumantes brut, rosé, demi-sec y moscatel, malbec argentino, pinot y cabernet chilenos, chardonnay, sauvignon blanc y portugueses, con vino en copa y Oporto en cálice. Hay cervezas long neck y versiones sin alcohol de cerveza y de espumante.

El ambiente

El local ocupa un muelle antiguo que se adentra en la laguna, con la baranda de madera como único borde entre la mesa y el agua. Esa es toda la arquitectura, y alcanza: lo que se escucha es el agua y la banda.

Porque acá hay música en vivo, y es parte del plan. La casa la declara entre sus servicios, y es lo que separa la sobremesa larga de la pasada rápida: se llega a las cinco, se pide algo para compartir y se queda. El lugar se describe como espacio de diversión y de amigos, además de pareja y familia: las cuatro cosas caben porque el muelle es largo.

El atardecer es el otro motivo declarado por la propia casa. La laguna se abre hacia el oeste y el sol se mete del otro lado del agua, así que la puesta se ve de frente desde la mesa, sin subir a ningún mirador. Hay wifi, se acepta tarjeta y la casa se identifica como un espacio que acoge a la comunidad LGBTQ+.

Cuándo ir

Abre los siete días y siempre a las 13:00. De domingo a jueves la cocina trabaja hasta las 20:00; viernes y sábado estira hasta las 21:00. No hay día de cierre en la semana, que en una zona donde muchas cocinas descansan un día es la diferencia entre planificar y simplemente ir.

La hora clave es la del final de la tarde. Si lo que buscás es la puesta de sol sobre el agua, conviene llegar con tiempo: la mesa pegada a la baranda es la que mira de frente y es la primera que se ocupa. Llegar a las cuatro o cuatro y media deja margen para pedir, comer algo salado y quedarse con el crepe dulce justo cuando la luz cambia.

Si preferís el muelle tranquilo, la primera franja —de una a tres— es la del almuerzo, con el sol alto y menos mesas ocupadas. Para la noche, viernes y sábado son los días largos: esa hora extra cae entera después del atardecer.

Dónde queda y cómo llegar

La dirección es Gov. Aluízio Alves 334, en Tibau do Sul: la avenida que corre por el borde alto del casco, de cara a la laguna. La referencia es el Hotel Marinas, que queda justo enfrente, y desde ahí se baja al muelle. El punto exacto es el plus code RW85+HG.

Tibau do Sul queda al norte de la Praia da Pipa, sobre la misma carretera. Desde la Playa de Pipa son pocos minutos en auto, y el camino pasa por la Playa de Madeiro, así que la tarde se arma en dos tiempos: playa primero, muelle después. Si venís de Natal o del aeropuerto, mirá antes las opciones de traslados, y si es tu primer viaje a la zona, la guía de cómo llegar a Pipa resuelve el tramo largo.

¿Para quién es?

Para la pareja que quiere ver la puesta de sol sentada: la mesa mira de frente al agua, la casa acepta reservas y la música empieza cuando la luz baja.

Para la mesa de amigos que quiere estirar la tarde, con petiscos para compartir, drinks de autor y carta de vinos.

Y para la mesa mixta: con casi cuarenta crepes salados, treinta dulces, seis ensaladas de plato principal y masa vegana propia, nadie tiene que negociar lo que come.

Preguntas frecuentes

¿Creperia Marinas abre todos los días?

Sí, los siete días, y siempre desde las 13:00. De domingo a jueves atiende hasta las 20:00; viernes y sábado, hasta las 21:00.

¿A qué hora conviene ir para ver el atardecer?

Llegando entre las cuatro y las cuatro y media queda margen para pedir y comer antes de que la luz cambie sobre la laguna. Las mesas pegadas a la baranda son las que miran de frente.

¿Hace falta reservar?

La casa toma reservas y lo destaca en su propio Instagram. Para la franja del atardecer, para un grupo o para un viernes o sábado, conviene avisar antes por WhatsApp al +55 84 99977-4255.

¿Hay música en vivo?

Sí, es uno de los servicios declarados de la casa. Para saber quién toca el día que vas, lo más rápido es escribirles.

¿Hay opciones vegetarianas y veganas?

Las dos. El crepe Vegano se hace con masa vegana propia, verduras, garbanzo y castaña, y la ensalada vegana va con garbanzo. Entre los vegetarianos, el Malembá de búfala con rúcula y tomates secos, el Danana de espinaca y gorgonzola y el cuatro quesos.

¿Hacen delivery?

Trabajan para comer en el local y para llevar. El pedido a domicilio no está entre sus servicios.

¿Queda en Pipa o en Tibau do Sul?

En Tibau do Sul, sobre la Gov. Aluízio Alves 334, frente al Hotel Marinas, a pocos minutos en auto de la Praia da Pipa. Acepta tarjeta y tiene wifi.

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Días y horarios

  • Lunes - Martes - Miércoles - Jueves - Viernes - Sábado - Domingo
  • 13:00 - 20:00

Ubicación