Ubicados en la calle principal en el centro del pueblo, ofrecemos un ambiente amplio y agradable con gran excelencia gastronómica
Sobre la Avenida Baía dos Golfinhos, a media cuadra del movimiento, hay un salón con techo de tejas y vigas de madera del que cuelgan lámparas de hilo tejido. De noche se encienden en rojo, en naranja y en turquesa, y esa luz es la primera señal de que el lugar no es un pasillo de paso: es un punto de encuentro con cocina de frutos del mar, música en vivo y servicio hasta la una de la mañana.
Escribiles y reservá tu mesa para la noche
| Tipo | Restaurante y bar · frutos del mar y cocina regional |
|---|---|
| Zona | Avenida Baía dos Golfinhos, Praia da Pipa |
| Dirección | Av. Baía dos Golfinhos, 625 — Tibau do Sul (RN), 59178-000 |
| Horario | Lunes a viernes 16:00–01:00 · sábado 11:30–01:00 · domingo 11:30–00:00 |
| Mesas | Salón con mesas de madera y mesas al aire libre |
| Servicio | En el local con mozos · para llevar · delivery |
| En la carta | Pastas · frutos del mar · ensaladas · carne de sol · postre |
| Para tomar | Bar en el local · cerveza · vino · coctelería · destilados · café |
| Momentos | Almuerzo · cena · happy hour · comida tarde a la noche |
| Con chicos | Apto · sillitas altas · cambiador |
| Wifi | Gratis |
| Accesibilidad | Entrada, baño, asiento y estacionamiento con acceso para silla de ruedas |
| Mascotas | Se permiten perros, también en el área externa |
| Contacto | +55 84 3246-2531 |
La casa se define a sí misma como una cocina de petiscos y platos regionales con chopes y tragos, en un punto de encuentro distendido con música en vivo. Eso explica el formato: se puede entrar a tomar algo y picar, o sentarse a comer un plato grande, y las dos cosas conviven en el mismo salón.
La columna vertebral de la carta son las pastas, y están escritas con detalle. El plato que abre la lista es el espaguete ao fruto do mar: pulpo, camarón y filet de pescado en cubos, salteados al ajo y aceite de oliva, envueltos sobre el espagueti con salsa blanca. Después viene el espaguete ao molho de camarão, de pasta grano duro con camarones salteados al pomodoro, y las dos versiones básicas de la casa: ao pomodoro y à bolonhesa.
Hay además tres platos que explican el ticket de una mesa que viene a cenar en serio. El camarão Terra à Vista, con camarones salteados al ajo, cebolla y morrón sobre espagueti, salsa bechamel, alcaparras y una mezcla de quesos gratinada, servido con papas fritas. El filé mignon à parmegiana y el filé de frango à parmegiana, los dos empanados, con salsa pomodoro y muzzarella gratinada sobre espagueti. Y el espaguete carbonara, que acá se hace con carne triturada flambeada al vino blanco y bechamel a base de huevo.
En sus propias fotos aparece un arroz de frutos del mar servido en paellera, con camarones enteros, anillos de calamar, tentáculos de pulpo, tiras de morrón rojo y verde y cilantro por encima. Es el plato de centro, el que se pide para dos y se reparte, y es el que mejor resume lo que la casa sabe hacer.
En la misma línea están el salteado de pulpo, camarón y pescado servido sobre chapa de hierro, que llega caliente a la mesa y sigue cocinándose mientras se come, y las ostras, que se sirven frescas con lima. Del lado de la tierra, la carne de sol en tiras con macaxeira frita y zanahoria en juliana es el plato regional de la casa.
Hay dos ensaladas con nombre propio. La tropical lleva mix de hojas, rúcula, zanahoria, cebolla, tomate, mango y piña cortada. La Ceasar va con lechuga americana, tiras de pechuga de pollo, croutons caseros y tiras de parmesano, con un aderezo a base de mostaza. Los acompañamientos se piden aparte: arroz, vinagreta, ensalada, piña a la parrilla, queso rallado y papas fritas.
Hay bar en el local y la carta de bebidas está declarada entera: cerveza, vino, coctelería, destilados y café. Hay además bebidas y platos de happy hour, que en una casa que abre a las cuatro de la tarde entre semana tiene una franja natural: la que va del final de la playa al comienzo de la cena.
Y hay comida tarde a la noche, que es la otra punta del día. De lunes a sábado la cocina sigue hasta la una de la mañana: si salís tarde o se te estiró la sobremesa en otro lado, acá todavía hay plato caliente.
El salón tiene techo de tejas sobre vigas de madera y paredes en verde claro, decoradas con casitas de pájaro de colores, un panel de hierro forjado y una vitrina de bebidas iluminada. De las vigas cuelgan lámparas esféricas de hilo tejido y faroles de chapa calada, que de noche tiñen el techo entero.
Las mesas son de madera maciza, con bancos corridos, y el frente del local abre a la avenida: desde adentro se ve la calle y desde la calle se ve el salón. Esa apertura es parte del plan, porque la casa está declarada como punto de encuentro y no como comedor cerrado.
Se describe como casual, tranquilo y de tendencia, con ambiente familiar, y recibe tanto grupos como turistas. Hay wifi gratis, baño y mesas al aire libre además del salón. Se permiten perros, también en el sector externo.
El horario cambia según el día y conviene tenerlo claro antes de caminar hasta ahí. De lunes a viernes abre a las 16:00 y cierra a la una de la mañana. El sábado abre a las 11:30 y también cierra a la una. El domingo abre a las 11:30 y cierra a medianoche.
Es decir: el almuerzo existe los fines de semana, no entre semana. Si lo que buscás es comer al mediodía después de la playa, el sábado y el domingo son los días. Si lo que buscás es cena con música, cualquier noche sirve, y la franja larga permite llegar a las once y sentarse igual.
Está sobre la Avenida Baía dos Golfinhos al 625, la calle principal de la Praia da Pipa. Se llega caminando desde cualquier punto del centro, sin desviarse, y queda sobre la vereda: no hay que buscar entrada lateral ni subir escaleras.
El estacionamiento en la zona es difícil, así que lo más cómodo es llegar a pie. Desde la Praia da Pipa se sube por la misma avenida. Si venís desde Natal, desde el aeropuerto o desde otra playa del litoral, mirá las opciones de traslados para resolver el tramo hasta la villa y moverte después caminando.
Esta es la parte que no se ve en las fotos y que decide una cena en familia. La casa está declarada como apta para chicos, con sillitas altas y cambiador. Las tres cosas juntas no abundan en la avenida.
En la práctica significa que no hay que armar nada: el chico tiene dónde sentarse, hay dónde cambiarlo y la carta tiene porciones chicas y pastas simples que resuelven sin negociación. Los fines de semana, además, el almuerzo arranca a las 11:30, que es el horario en el que una familia come de verdad.
Para la mesa que quiere frutos del mar sin ceremonia: un arroz de mariscos al centro, una chapa caliente y una cerveza, con la calle entrando por el frente.
Para la familia que necesita sillita alta y cambiador, y que quiere almorzar el domingo sin cambiar de plan a las tres de la tarde.
Y para el que sale tarde y quiere comer bien a las doce de la noche: la cocina trabaja hasta la una de lunes a sábado.
De lunes a viernes de 16:00 a 01:00, sábado de 11:30 a 01:00 y domingo de 11:30 a 00:00.
Sí, los sábados y domingos a partir de las 11:30. Entre semana la casa abre a las 16:00.
Hasta la una de la mañana de lunes a sábado, y hasta medianoche el domingo.
Sí, la casa se describe como punto de encuentro con música en vivo.
El espaguete ao fruto do mar, con pulpo, camarón y pescado al ajo y aceite de oliva, o el arroz de mariscos que aparece en sus fotos servido en paellera.
Sí: filé mignon y filé de frango a la parmegiana, espaguete à bolonhesa, ao pomodoro, carbonara, carne de sol y las dos ensaladas.
Sí. Declara sillitas altas, cambiador y porciones chicas.
Sí, wifi gratis.
Sí, se permiten perros, también en el área externa.
Sí, y también para llevar, además del servicio en el salón con mozos.