Disfrute la gastronomía mundial en un solo lugar.
Aprecíe abre sólo de noche, y eso define todo lo demás. Es una casa de techo de paja sobre la Rua dos Bem-Te-Vis, con la cocina a la vista desde la vereda, mesas adentro y afuera, y una carta que cruza mar y tierra con técnica de restaurante: salmón con cuscús marroquino, atún en costra de sésamo, carré de cordero, crème brûlée con granita de maracuyá. Los siete días de la semana, de 18:00 a 23:00.
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| Tipo | Restaurante · cocinas del mundo |
|---|---|
| Zona | Rua dos Bem-Te-Vis, centro de la Praia da Pipa |
| Dirección | R. dos Bem-Te-Vis, 43 — Praia da Pipa, Tibau do Sul (RN) |
| Horario | Todos los días, 18:00–23:00 |
| Mesas | Salón bajo techo de paja y mesas al aire libre sobre la calle |
| Servicio | En el local, con mozos · envío a domicilio · entrega sin contacto |
| En la carta | Entradas · pescados · camarones · carnes · pastas · opciones vegetarianas · postres |
| Para tomar | Bar en el local · coctelería · vino · cerveza · destilados · café |
| Con chicos | Menú infantil propio |
| Con perro | Permitido, en el área externa |
| Ambiente | Casual · romántico · tranquilo · apto para ocasiones especiales |
| Pagos | Tarjeta de débito · pago sin contacto desde el celular |
| Contacto | +55 84 99114-4885 |
| @aprecierestaurante |
Es una mesa de restaurante con servicio de mozos y carta impresa, dividida en entradas, principales de mar, principales de tierra, vegetariano, postres y platos infantiles. Se entra, te sientan y se pide a la carta: no hay buffet ni menú único.
Las entradas marcan el tono: una bruschetta de focaccia hecha en la casa con salmón ahumado y crema ácida; una ensalada de pulpo con papas y vinagreta; una burrata rellena con tomates secos, parmesano y pesto; y un camarón en salsa gribiche con masa filo crocante y aceitunas deshidratadas. Son platos pensados para compartir antes del principal.
El bloque de mar es el más largo de la carta y el que mejor explica a qué juega la casa. Hay salmón grillado con cuscús marroquino y crema ácida; atún en costra de sésamo con arroz de sushi, salteado de vegetales, mayonesa de wasabi y salsa teriyaki; pescado blanco con arroz verde cremoso y farofa de panceta; badejo con batata dulce al alioli; y pescado al limón con mandioca a la manteca y pimienta rosa.
Los camarones van por dos caminos distintos: uno teriyaki, con fideos de arroz y sunomono, y otro servido sobre calabaza asada con vinagreta y salsa blanca. Y hay tres platos de fondo que se repiten entre las fotos de la casa: una pasta negra con frutos de mar al vino blanco, un risotto de frutos de mar con pesto de tomates secos, y un curry verde tailandés con arroz de coco.
En tierra la carta es corta y deliberada: pepper steak de lomo en costra de pimienta negra con papas de la casa, tomates calientes y salsa de coñac; costilla de cerdo al horno lento con papas rústicas y coleslaw; carré de cordero con puré de batata dulce y cardamomo y salsa de vino tinto; y una pasta con tiras de lomo en salsa de gorgonzola con miel. Son cuatro platos, uno por cada cosa que alguien puede estar buscando.
La parte vegetariana está escrita como bloque propio: un ragú de hongos servido con ensalada de quinoa y verduras. Al lado, en el mismo bloque, hay un plato hawaiano de salmón y atún marinados sobre arroz oriental con tomate, rabanito, cebolla, pepino, mango y cebolla de verdeo.
De postre hay crème brûlée de vainilla flambeada con granita de maracuyá y un brownie con helado de chocolate y caramelo. La casa declara postre como parte del servicio, y las dos opciones están en la carta todo el año.
Hay bar en el local y la carta de tragos está completa: caipiriña, caipiroska, caipifruta, mojito, margarita, cuba libre, gin tonic, Aperol spritz y negroni. Hay vino por copa, cerveza, destilados, café y jugos de fruta. Con la cocina abierta hasta las once, la mesa se puede estirar sobre el trago sin apuro.
La casa se describe con cuatro palabras: casual, romántica, tranquila y apta para ocasiones especiales. La fachada es baja, con techo de paja corrido y el nombre escrito en un cartel de madera colgado de una cadena. Adentro hay plantas, lámparas colgantes y mesas de madera oscura; afuera, sobre la calle de piedra, hay mesas con caminos rojos y maceteros amarillos.
La cocina trabaja a la vista desde la vereda, que es parte de por qué la casa se lee abierta y no cerrada: desde la calle se ve el pase, las lámparas colgando sobre las mesas y la gente sentada bajo el alero de paja. En una calle de piedra donde todo el frente es comercio, ese es el detalle que la distingue de lejos.
Dos cosas más que la casa declara y que resuelven dudas concretas: recibe a la comunidad LGBTQ+ y se presenta como espacio seguro para personas transgénero; y permite la entrada de perros, que pueden quedarse en el área externa.
Hay además un dato que la ficha informa en negativo y que conviene decir: no hay estacionamiento con accesibilidad para sillas de ruedas. Quien necesite ese acceso conviene que pregunte antes de ir.
Tiene menú infantil propio, escrito en la carta como bloque aparte: filete de pescado o tiras de lomo con papas de la casa, y pasta a la manteca o con crema. No es una porción reducida del plato de los grandes, es un menú pensado.
Con la cocina abriendo a las 18:00, además, una familia puede cenar temprano y salir a las ocho, que es cuando una mesa con chicos termina de verdad.
Abre los siete días, de 18:00 a 23:00. No tiene día de cierre, y esa es su ventaja práctica más grande: en una villa donde buena parte de las cocinas descansa uno o dos días, acá cualquier noche de la semana es noche de servicio.
La hora de llegada cambia la mesa. A las seis y media el salón está vacío y la calle todavía tiene luz: es el horario de la cena con chicos o de la mesa tranquila. Después de las nueve la casa pasa a ser de sobremesa larga, con la coctelería y los postres, y la cocina sigue trabajando hasta las once.
Está en la Rua dos Bem-Te-Vis al 43, a pasos del centro de la Praia da Pipa, en la zona de calles de piedra. Se llega caminando desde casi cualquier alojamiento de la villa, y la fachada se reconoce por el techo de paja y el cartel de madera colgado.
Si subís de la Praia da Pipa, queda de paso hacia el centro. Si llegás desde Natal, desde el aeropuerto o desde otra playa del litoral, mirá las opciones de traslados para resolver el tramo largo y después moverte a pie.
La casa declara envío a domicilio y entrega sin contacto. Es la salida para la noche en la que no se quiere salir del apartamento y se quiere comer igual de bien.
Para la cena de dos: la casa se declara romántica y apta para ocasiones especiales, y la carta está armada para entrada, principal y postre.
Para la familia que quiere comer bien sin dejar a los chicos con un plato de compromiso: hay menú infantil propio y la cocina abre temprano.
Y para el que viaja con perro y no quiere dejarlo en el alojamiento: está declarado que puede entrar y quedarse en el área externa.
No. Abre todos los días a las 18:00 y cierra a las 23:00.
Conviene avisar, sobre todo en temporada alta y para las mesas de afuera. El WhatsApp es el +55 84 99114-4885.
Sí, con un bloque propio en la carta: ragú de hongos con ensalada de quinoa y verduras.
Sí, y hay menú infantil escrito en la carta.
Sí. La casa declara que permite la entrada de perros y que pueden quedarse en el área externa.
Sí, con entrega sin contacto, además del servicio en el salón.
Sí, con bar en el local: caipiriñas, mojito, margarita, gin tonic, Aperol spritz y negroni, además de vino por copa y cerveza.
Sí, con tarjeta de débito y con pago sin contacto desde el celular.