El arte y la tradición italiana de hacer pizzas y pastas, con una gran variedad de ingredientes siempre frescos y genuinos que escogemos criteriosamente, con mucha atención y creatividad en su preparación.
En el 731 de la Av. Baía dos Golfinhos, sobre la calle principal de Pipa, hay una casa que desde 2005 hace sus pastas caseras a mano. El ravioli es el plato que Dall'Italiano pone adelante, y alrededor están los ñoquis, el matagliati y el bigoli, con salsas frescas del día. Abre todas las noches a las seis y no cierra ningún día.
Preguntales por la pasta del día
| Tipo | Restaurante italiano · pasta hecha a mano |
|---|---|
| Zona | Av. Baía dos Golfinhos, Praia da Pipa |
| Dirección | Av. Baía dos Golfinhos 731, Praia da Pipa, Tibau do Sul (RN) |
| Horario | Domingo 18:00–00:00 · lunes a jueves 18:00–23:30 · viernes y sábado 18:00–00:00 |
| Desde | 2005 |
| Reservas | Acepta reservas |
| Ambiente | Acogedor, casual, romántico y tranquilo · mesas afuera |
| Para tomar | Vinos importados, cócteles, cerveza, destilados y café · happy hour |
| Con chicos | Sillitas altas y menú infantil |
| Para llevar | Sí, con delivery y pedido por iFood |
| Contacto | +55 84 99152-8651 |
| @dallitaliano.pipa |
Son caseras y hechas a mano, y la carta trabaja varios formatos en lugar de uno solo. El que la casa destaca es el ravioli. Al lado están el gnocchi, el matagliati y el bigoli, dos formatos que casi nunca se ven fuera de Italia.
La pasta se combina con salsas frescas y con lo que la casa tiene: quesos, fiambres, carnes, pescados y frutos de mar. Una mesa de cuatro puede pedir cuatro cosas distintas sin salir de la pasta.
La lasaña es el plato que la casa separa del resto, porque no se hace en hornalla: va al horno de leña, el mismo que trabaja la pizza, y de ahí sale el borde tostado que un horno eléctrico no consigue. La pizza lleva mozzarella 100 % italiana y está en la carta desde el principio —la casa es ristorante y pizzeria al mismo tiempo—: es la salida obvia para la mesa donde no todos quieren pasta.
Se hacen en casa, y el que la casa pone adelante es el tiramisù. Conviene dejarle lugar: la pasta hecha a mano llena distinto a la pasta seca.
El local declara tres cosas más de su carta, y las tres resuelven mesas puntuales. Hay opciones vegetarianas, que conviene tener escrito antes de elegir restaurante para un grupo. Hay platos orgánicos, declarados por la casa. Y hay porciones chicas, la salida de quien quiere empezar con algo antes de la pasta.
Este es el dato que separa a Dall'Italiano de cualquier otra cocina italiana de la villa, y lo explica su propia web con nombre y apellido: la materia prima es italiana con denominación de origen, DOC (Denominación de Origen Comprobada) y DOP (Denominación de Origen Protegida), que son los dos sellos con los que Italia certifica de dónde sale un queso, un fiambre o un tomate.
Vienen de pequeños productores italianos y por proceso artesanal: la mozzarella de la pizza es italiana, no nacional, y los quesos y fiambres de la pasta tienen procedencia declarada.
La casa tiene barman propio y bar en el local, y trabaja los cócteles con fruta de estación, la misma que usa para los jugos: la copa cambia según el mes, porque lo que hay es lo que está maduro.
Para la mesa está la carta de vinos importados, pensada para acompañar los platos, y antes de la pasta hay aperitivos. Si llegás temprano y la mesa todavía no está lista, la barra es el lugar donde esperarla con un cóctel en la mano: la casa misma lo sugiere así.
La carta que el local declara va más allá del vino y el cóctel: también cerveza, destilados y café. Y hay happy hour, que en una casa que abre a las seis de la tarde es el dato que vale: se llega directo de la playa, se pide algo en la barra y todavía falta para cenar.
El propio local se describe con cuatro palabras: acogedor, casual, romántico y tranquilo. Casual y romántico a la vez significa que se puede entrar a cenar sin producirse y que la mesa igual se siente puesta; tranquilo, sobre la avenida por la que pasa toda la villa, es el dato que decide una cena de dos. Es un salón de noche, con el horno de leña trabajando, la barra en movimiento y mesas con mozos. Hay baño en el local.
También hay mesas afuera: cenar al aire sobre la avenida, mirando el movimiento del centro en lugar del salón. La casa se presenta además preparada para grupos, que en una villa de mesas chicas no es poco: sirve para la familia entera y para la mesa larga de fin de semana.
No cierra ningún día de la semana, y eso en Pipa conviene tenerlo anotado: siempre hay pasta. Abre todas las noches a las 18:00; de lunes a jueves cierra a las 23:30, y el viernes, el sábado y el domingo sigue hasta la medianoche.
No hay almuerzo. Es una casa de cena entera: si tu plan es pasta al mediodía, este no es el día. Conviene llegar entre las seis y las ocho, cuando el salón arranca; después, en temporada alta, la casa avisa que puede haber espera por la mesa, y para eso están la reserva, la barra y el barman.
El otro extremo del día también está cubierto: el local declara comida tarde a la noche, y eso se usa en el tramo final del viernes, el sábado y el domingo, cuando el salón llega hasta la medianoche y el centro todavía está en movimiento.
Av. Baía dos Golfinhos 731, sobre la calle principal de la villa, la misma avenida que atraviesa el centro de Pipa y la que ordena el acceso a la Praia da Pipa: la cena queda de paso.
El estacionamiento se resuelve antes de salir: el local declara estacionamiento pago en la calle y avisa que cuesta encontrar lugar. Es la avenida principal a la hora de la cena, así que lo práctico es dejar el auto en la posada y hacer las cuadras a pie, o llegar en la franja del happy hour.
Si todavía estás organizando la llegada desde Natal o desde otra ciudad, resolvé primero los transfers: el 731 queda a mano desde cualquier pousada del centro.
Esta es la parte que el local declara con más detalle, y es la que decide un viaje en familia. Dall'Italiano es apto para chicos, tiene sillitas altas y tiene menú infantil. Las tres cosas juntas son raras en la villa: la sillita resuelve la mesa con un bebé, y el menú infantil resuelve la discusión de qué pedirle al de cinco años cuando la carta es de ravioli y bigoli.
El horario ayuda: abriendo a las 18:00, la cena con chicos termina a una hora razonable.
La casa anuncia takeout en su propia web, el local declara delivery y además hay pedido por iFood: la misma pasta y la misma pizza del horno de leña, en la mesa de casa. Vale la pena preguntar por WhatsApp qué pasta sale mejor para llevar, porque no todas viajan igual.
Para quien quiere pasta de verdad. Si la diferencia entre pasta hecha a mano y pasta de paquete te importa, esta es la dirección: la casa estira la masa, nombra sus formatos y compra la materia prima con denominación de origen.
Para una cena de pareja sin apuro. El local se describe como romántico y tranquilo, acepta reservas y abre sólo de noche: no hay rotación de almuerzo que te apure.
Para la mesa con chicos y para la mesa grande. Sillitas altas y menú infantil por un lado; por el otro, una casa preparada para grupos, con barra para la espera y una carta que cubre pasta, pizza, mar y carne en el mismo lugar.
No: abre sólo de noche, los siete días a las 18:00. Cierra a las 23:30 de lunes a jueves; viernes, sábado y domingo, a la medianoche.
Ravioli, gnocchi, matagliati y bigoli, todas caseras y hechas a mano, además de la lasaña al horno de leña. El ravioli es el que la casa destaca.
Sí, al horno de leña y con mozzarella 100 % italiana. La casa es restaurante y pizzería a la vez.
El local acepta reservas, y conviene usarlas: la propia casa avisa que en temporada alta puede haber espera. Se reserva por WhatsApp, al +55 84 99152-8651.
Sí, y también sillitas altas. El local se declara apto para chicos.
Sí, y también platos orgánicos. Los dos están declarados por el local.
Sí. El local declara mesas externas, además del salón.
Es pago en la calle y el propio local avisa que cuesta encontrar lugar. Lo práctico es llegar a pie.
Sí: takeout, delivery y pedido por iFood.
Desde 2005, en la Praia da Pipa. La casa se presenta además preparada para grupos.