Restaurante a orillas del mar en la Playa del Centro.
El Largo São Sebastião baja hasta la arena, y en el número 12 el cartel de Caxangá cuelga sobre la playa, con el mar detrás. Debajo hay una terraza de madera y un salón de techo de palha abierto al agua: petiscos, frutos de mar y drinques, con forró pé de serra. Abre a las nueve de la mañana todos los días, así que la misma mesa sirve para almorzar mirando los barcos y para la noche de música.
Preguntá por WhatsApp quién toca esta noche
| Zona | Largo São Sebastião, Praia da Pipa, sobre la arena |
|---|---|
| Dirección | Largo São Sebastião 12, Praia da Pipa, Tibau do Sul (RN) |
| Horario | Domingo a martes 09:00–23:30 · Miércoles 09:00–16:00 · Jueves a sábado 09:00–23:30 |
| Cocina | Brasileña, de mar |
| Música | Forró pé de serra |
| Carta | Cuaderno con foto por plato, en portugués y en inglés |
| Contacto | +55 84 99141-0304 · @restaurantecaxanga |
La casa se resume a sí misma en una línea: petiscos, frutos de mar y drinques. La carta es un cuaderno anillado con foto de cada plato y los nombres escritos en portugués y en inglés, cómodo si viajás sin hablar el idioma, y está organizada por capítulos: las lagostas, los acompañamientos y las ensaladas tienen cada uno su página.
La lagosta inteira assada abre el capítulo: la langosta entera, asada despacio, y servida con tres acompañamientos a elección. Es el plato que se pide cuando la mesa decidió que ésta es la comida del viaje.
La versión mayor es la lagosta inteira assada com mix de frutos do mar, y la carta explica exactamente qué trae: langosta entera, camarões com casca, una posta de peixe fresco y polvo grelhado, también con tres acompañamientos. La casa anota al pie que sirve bien a cuatro personas, así que es un plato para el centro de la mesa y no para uno solo.
En la misma página está el camarão "surpresa" Caxangá, que lleva el nombre de la casa.
El resto de la cocina se ve en la mesa. El ula-ula no abacaxi —los camarones empanados servidos dentro del ananá, con la cáscara de fruta haciendo de plato— es el que más aparece, y es el que la casa pone de cara visible. Los camarões también salen en un plato blanco con el ananá, para quien prefiere la versión sin teatro.
Los caranguejos llegan enteros en la panela de barro, y se comen con las manos, que es la única manera. El polvo grelhado se sirve en travessa larga, acompañado de arroz y de puré, o en la fuente compartida junto a la lagosta abierta. Y de entrada hay bolinhos fritos con su salsa para mojar.
Los acompañamientos se eligen de una página propia y son de cocina de casa: arroz branco, feijão preto, vinagrete, farofa, salada y purê de batata. Son los tres que vienen con las lagostas, y los que convierten un plato grande en una mesa para cuatro.
Las ensaladas tienen su propio capítulo, con tres. La salada verde lleva mix de hojas de lechuga y rúcula, palmito, cebolla, aceite de oliva y salsa de la casa. La salada tropical cambia el registro: lechuga y rúcula con zanahoria rallada, tomate cherry, mango y ananá en cubos. Y la salada caesar va con lechuga americana, tiritas de pechuga de pollo, croutons caseros y láminas de parmesano, con salsa de mostaza y salsa de la casa.
La casa resume su barra en una palabra, drinques, y es parte de cómo se describe a sí misma junto con los petiscos y los frutos de mar. Lo que se ve servido en las mesas es el agua de coco en el coco, abierto y con la cañita puesta, que es lo que se pide a media mañana bajo el techo de palha.
Es un espacio rústico y abierto, y está sobre la arena. El techo es de palha, sostenido por postes pintados a franjas verdes, amarillas y rojas. Las mesas son de madera pintada de azul —el color que ata media casa— y las sillas son rojas y azules. Desde la terraza se ve el agua con los barcos fondeados, y la mesa queda a un paso de donde rompe la ola.
Visto desde la playa, el conjunto se entiende mejor: son varias palhoças alineadas sobre la orilla, con el cartel arriba, y al atardecer la luz les entra de frente. Desde adentro pasa lo contrario: la terraza con el mantel azul mira al agua y los barcos fondeados quedan justo en el encuadre de la mesa.
El detalle que más cuenta del lugar son los manteles: llevan impreso el nombre del restaurante repetido, una y otra vez, bajo el techo de palha. Y en temporada aparecen las banderitas de festa junina colgadas sobre las mesas.
El forró pé de serra es parte del lugar, declarado por la propia casa: la música en vivo pasa en el mismo salón donde se come, con el mar de fondo. El salón es grande y las mesas se juntan para grupos sin mover medio local, que es justo lo que hace falta cuando el plato que llega está pensado para cuatro.
Caxangá abre a las nueve de la mañana los siete días, así que es de los lugares del Largo que ya están trabajando temprano, cuando la playa recién se llena.
El miércoles cierra a las 16:00: siete horas y media antes que el resto de la semana. Si tenés en la cabeza una noche de forró, cualquier día de la semana funciona menos ese. Domingo, lunes y martes, y de jueves a sábado, la casa sigue hasta las 23:30.
Para el mediodía, los bolinhos y los caranguejos salen rápido y se comen con el mar enfrente. Para la noche de música, conviene escribir antes y preguntar quién toca. Y si el plan es la lagosta con mix de frutos de mar, mejor avisar: es un plato grande y lleva su tiempo de horno.
Está en el Largo São Sebastião, en el número 12, a metros de la bajada a la Praia da Pipa. Se llega caminando desde cualquier punto del centro de Pipa, y de la playa se sube en un par de minutos.
Como la casa está sobre la arena, la marea cambia cuánta playa queda delante de la mesa y cuán cómodo es el camino por abajo. Antes de bajar conviene mirar la tabla de mareas: con la marea baja se llega caminando por la orilla desde media Pipa.
Si llegás desde Natal o desde el aeropuerto, mirá las opciones de traslados y bajate en el centro: desde ahí todo es a pie.
Para la mesa de cuatro. La lagosta con mix de frutos de mar está armada para cuatro personas y llega con tres acompañamientos: es una comida que se reparte, no que se divide.
Para quien quiere comer y quedarse. Frutos de mar y música en vivo en el mismo salón, sin moverse después de comer.
Para quien llega temprano a la playa. La cocina abre a las nueve, así que el almuerzo con el mar a la vista es horario normal de servicio.
A las 09:00, todos los días de la semana.
Hasta las 23:30 de domingo a martes y de jueves a sábado. El miércoles cierra a las 16:00.
El miércoles. Es el día que cierra a media tarde.
Sí: la casa trabaja con forró pé de serra. Escribile por WhatsApp para saber quién toca el día que vas.
Sí. La lagosta inteira assada com mix de frutos do mar —langosta entera, camarões com casca, posta de peixe fresco y polvo grelhado— la propia carta la anota como plato que sirve bien a cuatro personas, y llega con tres acompañamientos.
Arroz branco, feijão preto, vinagrete, farofa, salada y purê de batata. Los platos de lagosta se sirven con tres de ellos.
Sí: cada plato aparece con su nombre en portugués y en inglés, y con foto.
En el Largo São Sebastião 12, en Praia da Pipa, a pasos de la bajada a la playa.
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