Petiscos y tragos en el fondo del 714 de la Avenida Baía dos Golfinhos, en el centro de Pipa, de martes a domingo hasta las 02:00. Escribiles antes.
La Avenida Baía dos Golfinhos es la calle por la que pasa el centro entero de Pipa, y en el fondo del número 714 funciona Fonte Bar, de petiscos y tragos. La entrada está en los fundos y la marca un cartel redondo con una flecha: adentro hay burrata, caldinhos, cuatro sanduíches en pan ciabatta y massas frescas hechas en la casa. Abre a las seis de la tarde y la noche sigue hasta las dos de la mañana, de martes a domingo.
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| Zona | Centro de Praia da Pipa, Av. Baía dos Golfinhos |
|---|---|
| Dirección | Av. Baía dos Golfinhos 714, fundos, Praia da Pipa, Tibau do Sul (RN) |
| Entrada | Por los fundos del 714, con cartel redondo y flecha en la vereda |
| Tipo | Bar con salón · petiscos, sanduíches y massas frescas |
| Para comer | Porciones, caldinhos, antepastos, sanduíches en ciabatta, massas, tábuas y cheesecake |
| Para tomar | Vinos por copa y por botella, tragos, cerveza y chopp |
| Contacto | +55 84 98780-5709 · @fontedapipa |
La carta de la casa se lee en dos mitades. Una es la del picoteo para compartir —porciones, caldinhos y antepastos—, y la otra es la de plato: sanduíches en pan ciabatta, massas frescas y tábuas. Las dos funcionan a la misma hora, así que la mesa puede armar una cena entera o quedarse con dos cosas y una copa.
Arrancan con la cesta de pan y siguen con los quesos y los fiambres. Hay gorgonzola, que viene con miel y tostadas, y hay burrata con salsa pesto y tostadas. La mussarela bolinha de búfala llega temperada, también con tostadas y pesto, y el salame cierra la línea salada. Son porciones para picar entre dos o tres mientras se mira la carta, y la tostada es la constante de todo el bloque.
Son tres y los tres vienen con tostadas. El de feijão se hace a base de poroto negro y lleva huevo de codorniz. El de vaca atolada trabaja la macaxeira con carne de sol y el mismo huevo de codorniz: es la versión en caldo de un plato de olla del interior. Y el de camarão sale de un bisque de camarón, con camarones adentro. Un caldinho y una copa de vino es la cena corta de quien sube de la playa sin hambre de plato grande.
Acá están las bruschettas, en tres versiones: la tradicional, la de aceituna negra y la de mussarela bolinha. Al lado, la caponata de berenjena, que es la entrada vegana de la carta, y dos burratas más armadas: la burrata ao sugo, con tostadas y pesto, y la burrata con rúcula y parma, con el jamón crudo arriba. Es el bloque que acompaña la primera vuelta de tragos.
Son cuatro y los cuatro van en pan ciabatta. El de la casa, da Fonte, lleva pernil, rúcula, mussarela de búfala y pickles de cebolla morada. El italiano va con mussarela fresca de búfala, jamón de Parma, tomate, rúcula y salsa pesto. El vegetariano repite la mussarela de búfala con tomate, rúcula y pesto. Y el vegano arma la caponata de berenjena con rúcula, tomate y salsa de cebolla morada. Que la opción vegetariana y la vegana estén escritas por separado en la carta es el dato que resuelve la mesa mixta antes de sentarse.
Se hacen en la casa y son cuatro: fagottini de pollo, ravioli de camarón, rondelli caprese y tortellini verde de hongos. Todas vienen con tostadas y parmesano, y en todas se elige la salsa: ao sugo, blanca o pesto. Si la mesa quiere subir un punto, se le agrega camarón salteado. Es el bloque de la carta que convierte al bar en cena de verdad, sin moverse de la mesa en la que se arrancó con una copa.
Hay dos tábuas, las dos con salsa pesto y tostadas. La primera junta mussarela bolinha, tomate seco, salame italiano y aceitunas. La segunda es la larga: mussarela bolinha y mussarela en barra, gorgonzola, provolone, aceitunas y tomate seco. Es el pedido de la mesa de cuatro que quiere una sola cosa en el centro y seguir conversando. Para el final hay un postre, el cheesecake, en dos versiones: frutos rojos o frutas amarillas.
El vino se pide por copa o por botella, en tinto, blanco y rosado, y la casa hace servicio de descorche si querés traer la tuya. Una copa al lado de un caldinho o de una tábua es la forma en que esta carta está pensada para arrancar.
Los tragos están agrupados en tres familias: clássicos, autorais —los de la casa— y sem álcool, que es la columna que resuelve a quien maneja o no toma. Tres familias significa que la barra no es un accesorio del salón: tiene carta propia y mano para trabajarla.
Y está la cerveza, en botella de 600 ml y en long neck, más el chopp de barril. Esa es la bebida de la mesa que se queda sentada un rato largo, que en un bar que cierra a las dos de la mañana es casi toda la mesa.
Fonte abre cuando ya es de noche, y el salón se ve así: luz baja, mesas de madera, una barra con botellas de cobre a la vista y las copas servidas antes de que llegue la comida. Los sanduíches salen sobre azulejo portugués, y las porciones y las tábuas llegan en plato de madera o en sartén, directo del fuego a la mesa.
Es un salón cerrado, en el fondo de un terreno de la avenida, y eso cambia el ruido: la calle principal de Pipa queda del otro lado de la entrada. El cartel de la puerta se presenta como FONTE · BAR e CAFÉ · PIPA, que describe bien lo que es: un lugar de barra y de mesa, con carta de cocina adelante.
De martes a domingo el bar abre a las 18:00 y sigue hasta las 02:00. Son ocho horas de noche, así que entran dos planes bien distintos.
El temprano empieza a las seis, cuando la villa recién se enciende y el salón está vacío: es la franja de quien sube de la playa, pide una porción y una copa y todavía no decidió si va a cenar. El largo es el de la medianoche para adelante, con el centro en movimiento: ahí el sanduíche en ciabatta o un caldinho son la comida que cierra la noche.
Al estar en el centro, funciona bien como primera o como última parada: se llega caminando desde cualquier punto de la villa y no hace falta mover el auto a ninguna hora.
La dirección es Avenida Baía dos Golfinhos 714, y la entrada está en los fundos, así que vale mirar el número y buscar el cartel redondo con la flecha antes de pasar de largo. La avenida es la calle principal del centro de Pipa y baja hacia la Praia da Pipa: desde la arena son pocos minutos a pie.
Si llegás desde Natal o desde el aeropuerto, mirá las opciones de traslados y quedate en el centro, que es donde pasa la noche de la villa: a esta dirección se va y se vuelve caminando.
Para quien está hospedado en el centro y quiere salir sin planear nada: el bar está sobre la avenida, abre de martes a domingo y tiene carta de cocina hasta tarde.
Para la mesa que quiere cenar liviano con una botella en el medio: porciones, tábuas, caldinhos y vino por copa, sin el compromiso de un plato principal.
Y para la mesa mixta, con alguien vegetariano o vegano: las dos opciones están escritas en la carta, en el sanduíche y en la caponata, y no hay que preguntar en la puerta.
A las 18:00, de martes a domingo.
Hasta las 02:00. Son ocho horas seguidas de servicio.
Se puede cenar: la carta tiene cuatro sanduíches en pan ciabatta, cuatro massas frescas artesanais, dos tábuas y tres caldinhos, además de las porciones y los antepastos.
Sí. Hay un sanduíche vegetariano y un sanduíche vegano, y la caponata de berenjena está en los antepastos.
Vino tinto, blanco y rosado por copa o por botella, con servicio de descorche; tragos clásicos, autorais y sin alcohol; y cerveza de 600 ml, long neck y chopp.
En la Avenida Baía dos Golfinhos 714, en los fundos, en el centro de Praia da Pipa. El cartel redondo de la vereda marca el acceso.
Sí: está sobre la avenida principal del centro, a minutos de la bajada a la playa.
Hay cheesecake, en versión de frutos rojos o de frutas amarillas.