Restaurante luso-brasileño en el centro de Praia da Pipa. Almuerzo frente al mar y cena con luces, formas y colores.
Av. Baía dos Golfinhos 50: el número con el que arranca la avenida principal de Pipa, en la entrada de la villa. Ahí el Espaço Lampião trabaja cocina portuguesa y brasileña en la misma carta —luso-brasileña, como la define la casa— y el bacalhau aparece dos veces, à valenciana y à tasca, con langosta y pulpo al lado, almuerzo con vista al mar y música en vivo. Abre al mediodía y sigue hasta la noche, los siete días.
El bacalhau aparece dos veces en su carta: escribiles por WhatsApp y preguntá por las dos versiones.
Espaço Lampião en datos
| Cocina | Luso-brasileña, a la carta |
|---|---|
| Zona | Inicio de la Av. Baía dos Golfinhos, Praia da Pipa |
| Dirección | Av. Baía dos Golfinhos, 50 — Tibau do Sul (RN), 59178-000 |
| Horario | Domingo a jueves 12:00–23:00 · viernes y sábado 12:00–00:00 |
| Servicios | Almuerzo y cena, los dos a la carta |
| Vista | Almuerzo con vista al mar |
| Música en vivo | Sí |
| Reservas | Sí, acepta |
| Mesas | Salón con mozos y mesas al aire libre |
| Con chicos | Apto · sillitas altas |
| Estacionamiento | Descubierto, gratis y pago · cuesta encontrar lugar |
| Teléfono y WhatsApp | +55 84 3246-2069 |
La casa define su cocina como luso-brasileña, y la carta lo sostiene: el bacalhau y los frutos de mar del lado portugués, el filé y el mignon del lado brasileño, todo a la carta tanto al mediodía como a la noche. No hay buffet ni menú del día: se pide plato por plato, y el mismo servicio funciona para el almuerzo y para la cena, con mesas atendidas por mozos.
Junto a los platos grandes hay porciones chicas y postre, los dos declarados por el local, y comida tarde a la noche. Eso abre una segunda manera de usar el lugar: no hace falta venir a sentarse por un bacalhau de dos horas. Se puede entrar al final de la noche, pedir algo suelto y una copa, y quedarse hasta que cierre. Y si el plan es comer en el apartamento, la casa trabaja para llevar.
Es el pescado que la carta nombra dos veces, con dos preparaciones distintas: bacalhau à valenciana y bacalhau à tasca. Son las dos formas que una cocina portuguesa reconoce por su nombre, y tener las dos en la misma carta es la marca de la casa. Si el bacalhau es el motivo del viaje a la mesa, acá hay que elegir entre dos.
Al lado del bacalhau, la carta sigue con lagosta grelhada ao molho de ervas —langosta a la parrilla con salsa de hierbas— y con camarões e polvo mediterrâneo, que junta camarón y pulpo en un mismo plato. Son los tres frutos de mar que la casa publica con nombre propio: langosta, camarón y pulpo.
El lado brasileño de la cocina aparece en el filé recheado espinafre e queijo, un filete relleno de espinaca y queso, y en el mignon ao molho de champignon. Para una mesa sin carne, la casa declara opciones vegetarianas y la carta nombra el shitake salteado no azeite, el hongo salteado al aceite de oliva. Y cierra con postres, también a la carta.
Hay bar en el local, y la carta de bebidas está declarada entera: vino, cerveza, coctelería, destilados y café. En una cocina que pone el bacalhau adelante, el vino es la elección natural de la mesa, y tenerlo declarado por la propia casa es lo que permite planear la comida completa en un solo lugar.
La carta incluye además tragos de autor, pensados por la casa, que acompañan los dos servicios: el del mediodía, con la vista al mar, y el de la noche. Se piden igual que los platos, a la carta, desde que abre a las 12:00. Y el café al final cierra el postre sin moverse de la silla.
El local se describe a sí mismo con cuatro palabras: acogedor, casual, romántico y tranquilo. Las cuatro juntas explican para qué sirve la mesa: se entra sin producirse, se puede hablar sin levantar la voz y la cena de dos se sostiene sola. Hay baño y bar adentro, y el servicio es con mozos en la mesa.
Lo primero que el local pone adelante es el almuerzo con vista al mar: es el plan que describe antes que cualquier otra cosa, y es lo que ordena su mediodía. La música en vivo es la otra pieza del clima de la casa; para saber quién toca la noche que vas, el WhatsApp de la casa es el camino más corto.
Hay mesas al aire libre además del salón, y eso permite elegir según la hora: afuera para el almuerzo con la vista, adentro para la noche de música. El servicio es a la carta de punta a punta, del mediodía a la noche, sin corte entre almuerzo y cena: se puede entrar a las 12:00 por un bacalhau largo o a las 21:00 por una langosta, con la misma carta sobre la mesa.
Abre los siete días del mediodía en adelante, así que no hay día de la semana en el que quede afuera, el lunes incluido.
De domingo a jueves el servicio llega hasta las 23:00. Los viernes y los sábados estira hasta medianoche: esas dos noches son las de la cena sin apuro. Y si lo que buscás es la vista al mar, el horario es el del almuerzo, que arranca a las 12:00 todos los días.
La casa acepta reservas, y hay dos momentos en los que conviene usarlas: el almuerzo con vista, porque las mesas de afuera son las que todos quieren, y las noches de viernes y sábado, que son las dos que estiran hasta medianoche. Para el resto de la semana, el mediodía entra más holgado.
Av. Baía dos Golfinhos 50, en el comienzo de la avenida que atraviesa el centro de Pipa. El número 50 lo ubica en la entrada de la villa, antes del tramo más movido de bares y locales, y a una caminata del resto del centro.
Desde ahí se baja a Praia da Pipa por la misma avenida. El propio sitio del local tiene el botón para trazar la ruta en el mapa y la opción de pedir un Uber.
Si todavía estás resolviendo la llegada al destino, mirá las opciones de transfer hasta Pipa desde el aeropuerto de Natal.
La casa declara estacionamiento descubierto, gratis y pago, y al mismo tiempo que cuesta encontrar lugar. Las tres cosas describen bien la realidad del número 50 de la avenida: hay dónde dejar el auto, hay opción gratis y opción paga, pero el lugar no está garantizado. Si llegás manejando para el almuerzo del fin de semana, contá unos minutos extra; si estás alojado en el centro, la avenida se camina y el problema desaparece.
El local declara que es apto para chicos y que tiene sillitas altas. Con el horario de corrido desde las 12:00, eso se vuelve concreto: una familia puede almorzar temprano, antes de que el salón se llene, o cenar a las siete sin negociar con la cocina.
Las mesas al aire libre ayudan, porque una mesa con chicos afuera es más cómoda para todos, y las porciones chicas resuelven el pedido de los más chicos sin esperar un plato principal completo.
Para quien busca bacalhau en Pipa. Dos preparaciones en la misma carta, à valenciana y à tasca, al inicio de la avenida principal de la villa.
Para un almuerzo largo con vista al mar. Abre a las 12:00 los siete días, y el almuerzo con vista es lo que la casa pone adelante.
Para una cena con música en vivo. Hasta las 23:00 de domingo a jueves y hasta medianoche los viernes y sábados.
Sí, los siete días, siempre desde las 12:00. De domingo a jueves cierra a las 23:00; los viernes y sábados, a medianoche.
Sí, y en dos preparaciones: bacalhau à valenciana y bacalhau à tasca. Las dos están en su carta.
Acepta reservas. Conviene usarlas para el almuerzo con vista y para las noches de viernes y sábado: se reserva escribiendo al +55 84 3246-2069, el mismo número que la casa publica para WhatsApp.
Sí. El almuerzo con vista al mar es lo que la casa pone adelante en su propia presentación, y el servicio arranca a las 12:00 todos los días.
Sí, la casa trabaja con música en vivo. Para saber quién toca la noche que vas, escribiles al +55 84 3246-2069.
Sí, están declaradas por el local, y la carta nombra el shitake salteado no azeite, el hongo shiitake salteado al aceite de oliva.
Hay estacionamiento descubierto, con opción gratis y opción paga, y la casa avisa que cuesta encontrar lugar.
Las tres cosas: es apto para chicos y declara sillitas altas, hay mesas al aire libre además del salón, y la casa trabaja para llevar.
Reservá por WhatsApp tu mesa del almuerzo, que es el servicio con la vista al mar.