Telemetría de satélite

Telemetría de satélite

Constelación de Tortugas Carey que se reproducen en Rio Grande do Norte

Históricamente, la gran mayoría de los estudios con las tortugas marinas son en las playas de desove (donde nacen sus huevos), con las hembras y sus crías. Hasta la década del 80, los informes acerca de la dispersión de esos animales en la inmensidad del océano eran limitadas a raras re-capturas fuera del sitio demarcado. El desarrollo de técnicas moleculares a partir de los años 90 llevó a una explosión de evidencias genéticas sobre la fidelidad al sitio donde nacen y también sobre la diversidad de especies encontradas en las áreas de alimentación.

Con la llegada de la nueva era tecnológica y el desarrollo de dispositivos de rastreamiento cada vez menores, se han logrado avances en el conocimiento de las rutas migratorias, la ecología y el comportamiento en general.

La mayor parte de los estudios de telemetría acuática usan enfoques acústicos o telemetría de satélite. Los animales marcados a través de acústica son detectados por receptores fijos (estaciones) o móviles, en cambio en la telemetría vía satélite las informaciones son enviadas para satélites en órbita y retransmitidas para una base en tierra donde el sistema más utilizado para el rastreamiento de la fauna desde los polos hasta las áreas tropicales es el sistema francés Argos.

En Brasil, la tecnología comenzó a ser usada en  el año 2000 para estudiar el desplazamiento de especímenes jóvenes y adultos de tortugas verdes en Ceará. Desde ese entonces fueron desarrollados estudios rastreando hembras en reproducción de tortugas cabezonas y tortugas carey en Bahía, tortuga oliva en Sergipe y tortugas de cuero en Espíritu Santo.

En Río Grande do Norte, el rastreo de tortugas carey fue iniciado en 2015, fruto de un condicionante de licenciamiento de investigaciones sísmicas. La investigación fue bautizada con el nombre de “Constelación de Tortugas Carey” y cada tortuga recibió el nombre de una estrella visualizada en el cielo en el momento en que la hembra fue atrapada. En la primera etapa, fueron colocados 12 transmisores entre febrero y junio de 2015. Dos tipos están siendo utilizados: el primero (SPOT5) se limita a la posición geográfica con una precisión de aproximadamente 350 metros. Ya el segundo (SPLASH10), además de la posición, también posee sensores de temperatura y profundidad, registrando el tiempo de buceo y de superficie de la tortuga. En el caso de una recaptura del animal, es posible bajar todos los datos almacenados en la memoria interna. Estas recapturas permiten recolectar un paquete de datos increíblemente completo, con precisión de GPS y registro de cada inmersión durante el período de programación.

Fue posible recapturar cinco hembras y bajar los archivos en un intervalo de 15 días entre una postura y otra. A pesar de ser resultados preliminares, algunos comportamientos ya fueron observados como el desplazamiento de 2 días luego de desovar hasta llegar al punto de “descanso”. Cuando ella encuentra su lugar de refugio, reside cerca de 11 días con inmersiones de hasta 40 metros con mayor tiempo de duración. Después de ese período, la tortuga inicia un desplazamiento de retorno hasta la playa donde desovo. Nuevamente vuelve a hacer inmersiones más bajas y más cortas donde los tiempo de superficies aumentan durante este período. Este hecho debe estar relacionado con la visualización de playa antes de decidir el punto exacto de ascenso a la playa para desovar.

De las doce tortugas rastreadas en 2015, dos perdieron señal antes que llegaran a sus sitios de alimentación; entretanto para las otras diez fue posible identificar el punto de parada después que iniciaran la migración post-reproductiva. La tortuga bautizada como Capella, no migró desplazándose apenas 19 km  permaneciendo en las inmediaciones. Dos hembras se establecieron en Maranhão, siendo Mimosa (1513 km) y Alfa Centauro (1175 km). Tres hembras se establecieron a lo largo de la costa de Ceará con distancias que varían entre 365 y 730 km de la playa de desove. Dos hembras se establecieron en Paraíba, con distancias de entre 84 y 131 km de la playa de desove.

La hembra Antares descendió hasta Alagoas, donde encontró su área de alimentación a 274 km de la playa de desove. La hembra Atria migró para el Norte (103 km) pero no llegó a salir de aguas potiguares (Rio Grande do Norte). Esa hembra llama la atención, ya que se trata de un animal que fue tomado siendo aún una cría, criada por cinco años en cautiverio en la casa de un pescador y después liberada en el mar en 2005. Diez años después ella fue vista desovando en la misma playa en la que nació, conocida como Olho d’Água, en Baía Formosa - RN.

Estas informaciones son relacionadas en la primera etapa de la investigación que sigue luego de esta temporada de desove donde debieron ser instalados más de 18 transmisores. Las informaciones generadas podrán un día ser utilizadas para futuras estrategias de preservación de la Tortuga Carey (animal críticamente en peligro de extinción), en sus rutas migratorias.

 

Por Daniel Henrique Gil. Texto original publicado en la Revista Bora - edición 16 - May / Jun 2016












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